Capítulos

Era una noche cálida con muchas horas por delante para disfrutar los minutos siguientes, el bullicio de la gente a mí alrededor era ensordecedor, desconocidos se cruzaban en la oscuridad, las palabras brotaban con la misma facilidad de una flor silvestre.
El alcohol ingerido se desplazaba amigablemente poco a poco por mí garganta, el sabor dulce se quedaba escasos instantes en mí paladar para así disfrutar del elixir venenoso.

La incomodidad de la compañía tan placentera en el pasado se iba diluyendo poco a poco a cada trago, a cada mirada cruzada con una nueva estrella que lucía en el firmamento.

La espontaneidad de mí persona, unido a un temor venido a menos hacía más fácil el contacto verbal. Allí sentado, en la arena empezó todo, era el principio de una história con un final escrito, pero todavía faltan capítulos que escribir, lágrimas que derramar, risas que presentar, sentimientos que aflorar.
Solamente fueron unas horas las que pude contemplar con mis ojos aquel astro nuevo, la luz de la luna reflejada en sus ojos te hipnotizaba, la calidez de sus palabras te abrazaban, el sonido de su risa te contiagaba. En esas horas en las que pude apreciar su compañía me sentía un privilegiado, me costaba apartar la vista y concentrarme en el resto de la gente. Si me hubiera dado un solo minuto para contemplarla el resto de la noche nos hubiera sobrado para saber que la historia había que acabarla. Ahora, pasado el tiempo, la luz de aquella estrella se hace más luminosa con el paso de los días, tengo otra oportunidad, una y posiblemente la última para escribir la historia y continuarla.

 

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Viaje

 

A veces, no somos conscientes de todo lo que nos rodea, de las personas que nos acompañan en este viaje que es la vida, tampoco nos damos cuenta de las personas que ya se bajaron en estaciones anteriores, el camino continua y mas personas subirán a bordo, pero ninguna de esas personas nuestros nuevos acompañantes podrán suplir la ausencia de los anteriores, ya que ninguna persona es remplazable. Cada persona tiene sus defectos y sus virtudes, y aunque seamos negativos de naturaleza siempre hay que quedarse con las cosas buenas de las personas y de la vida, ya que durante el viaje, durante los momentos en los que viajemos solos, solamente las cosas buenas serán tus acompañantes.
Nunca es tarde para perdonar, para decir te quiero, para arrepentirse, nunca es tarde para gritar tus sentimientos, da igual que el destinario no este cerca de ti en ese momento, o no te acompañe mas en el viaje, solamente grita y ten por seguro que el mensaje llegara.
Arriésgate, salta, grita, corre, llora, ríe, cáete y vuélvete a levantar, el camino es demasiado corto, aprovecha cada segundo de él.
Si saltas demasiado bajo habrá alguien que te impulse, si lloras alguien te tendera su hombro, si te caes, una mano se alzara hacia a ti para levantarte, si corres demasiado ya habrá alguien a tu lado para decirte que dosifiques el esfuerzo.

VIVE