Lanzamiento

Ya son tantas las veces que todavía no se como mi voz sigue surcando los cielos, esquivando aviones, aves, nubes, tormentas, naves espaciales. Pero aun así el esfuerzo es en vano ya que el sonido se queda siempre a escasos centímetros, los justos, para que tu cerebro no interprete el sonido y lo descodifique para que te diga que te quiero junto a mi.

Da igual cuantas veces se tenga que poner el sol y salir la luna para que el viaje siga siendo eterno. El billete de este encuentro nunca tendrá fecha de caducidad, pero aunque la fecha siempre siga siendo infinita los materiales de los cuales fue creado no son duraderos, y la naturaleza se abre paso, poco a poco, deteriorando las líneas que marcan los años.

Esos años desde que el primer paso que marcó el inicio de una nueva era, una nueva vida que para mi sigue siendo una vida a trompicones, auto engaños y desengaños que me hacen evadirme de lo cruda que es la realidad.

Cierro los ojos mientras los compases de esta canción retumba de nuevo en mi interior, recuerdo tu mano entre la multitud multicultural del lugar, lo fácil que era perdernos y encontrarnos justo en el momento del éxtasis, cuando la voz solista alzó su voz y los tambores retumbaron mientras lo platillos nos mantenían en una levitación continua con el polvo del suelo abrazándonos, bailando al son de la noche, de nuestra noche, nuestro concierto, solos, tu, yo, y la multitud muda y sorda.

 

Otra vez viene, lo oigo salir de las profundidades, ahí viene, abriéndose paso, luchando contra mi propio cuerpo.

Ahí va otra vez, otro lanzamiento hacia el espacio exterior.

M.

Llegará el día que todo muera, pero hasta entonces vivamos.

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Fango

Anclado en tierra firme me encuentro, los pies inundados en fango que me cubre hasta las rodillas, el hedor es insoportable, dentro de mi si avecina una avalancha de náuseas que no puedo controlar. Me duele la boca del estómago, son varios los golpes recibidos en un mismo lugar que ya mis fuerzas se debilitan. Observo mis manos chorrear sangre, soy incapaz de encontrar el orificio de salida, menos el de entrada. Enfrente de mí diviso un espejo, me acerco cuidadosamente, me es inútil reconocer el reflejo que hay ante mí. Lleno de desesperación no paro de repetirme una y otra vez, Where is my mind?

Todo se nubla a mí alrededor, hace frío y las sábanas se me pegan a la piel y en pleno mes de Noviembre no paro de sudar y tiritar. El miedo ha llegado sin avisar, disfrazado como siempre con el traje de la alegría, caracterizado, irreconocible para que dejes la puerta del porche abierta y así se pasee por tu casa como otro habitante más.

Where is my mind?

Mientras intercambio saliva y muerdo labios que no son los míos, pero tampoco los tuyos, interpreto el tango de la distracción a la perfección. Desesperado pero paralizado observo la derrota una vez más.

Me creía el Rey del mundo, capaz de poder jugar con cualquier niño, pero después de todos los castigos impartidos por la maestra me doy cuenta que solo puedo jugar con uno, en exclusiva, pero ¿ Qué hacer si ya está ocupado?. Estoy cansado ya de quedar el último en la elección de un partido que ni yo mismo quise jugar nunca.

El fango ya ha superado la mitad de mi cuerpo, no noto las extremidades y poco a poco voy perdiendo la vista, la niebla no me deja ver la solución para poder escapar, mientras que el miedo sigue apoderándose de mí, riéndose en el reflejo del espejo. Todavía no me rindo, son escasas las fueras que me quedan y el cuello ya le tengo salpicado de negrura. !Aguantare¡ !Resistiré¡ !Sobreviviré¡.

Otra vez el eco en mi mente.

Where is my mind?

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Amanecer en la oscuridad

Amanecí en la oscuridad, envuelto por un manto de estrellas rodeado por el abismo del final. Mis pies descalzos sentían a la perfección la tierra húmeda por el rocío de una mañana mejor, un tiempo pasado en el que las gotas de lluvia se deslizaban sin pena ni gloria por mi rostro rejuvenecido por la luz del sol, donde mi cuerpo recargado de vitalidad y energía sentía las sensaciones que ahora añoro. Mi corazón latía al compás de la vida convirtiendo el sonido en una danza hipnótica con la que los transeúntes anodadaos se impregnaban de felicidad. Pero todo cambio, ahora es el sonido del desgarro lo que se aferra a mi, la desesperación por un futuro incierto es lo que hace que me esconda debajo de la sabana y tema a la luz de la mañana, que mis dedos se contraigan cerrando los puños con rabia, atónitoo a la realidad de esta vida que poco a poco se va consumiendo como el fuego en el agua, como una capsula efervescente  a la que le quedan pocos segundos de vida antes de apagarse de nuevo.

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Parte 1.

Despertó, pero a los ojos de la oscuridad seguía dormido.

Sucumbido en una desesperación absoluta, una locura transitoria recorría su cabeza a una velocidad endiablada, dejando tras de si sufrimiento y lamento por doquier. El mero hecho de alejarse de  la sombra ya era un sacrificio para el que no había nacido. Envuelto y difuminado en un mar rojo espeso que cubrían sus manos hasta las profundidades de las uñas,  asió con ímpetu un mechón de cabello, tiro con fuerza hacia si para después relamerse los labios al contacto con su boca, profunda, sedosa, húmeda. Aquel placer ya valía un ínfimo pedazo de libertad, tan cara como el beso recién robado. Siguió la ruta marcada con una mirada, no su mirada, si no la del pecado reencarnado  se alzaba ante el como una diosa despampanante llena de jubilo y picardía, pillería y maldad, una altura próxima a la suya hacia mas fácil el juego. La cara alargada terminando en una barbilla casi perfecta, y digo casi porque no hay perfección alguna que exista. Sus ojos irradiaban demasiada luz para la oscuridad que contenían, frágiles, pero grandes, atrayentes, pero desconfiados, una nariz por donde las lagrimas deberían caer con gracia y facilidad, pero eso no era para ella. La boca, que voy ha decir de esa maravilla esculpida por los dioses antes de convertirse en eso mismo, mentiras. Llena de fuego liquido, pasión y regocijo adornada con unos  labios que  a su vez eran compuestos por pequeños surcos donde poder jugar cual niño travieso,  deseoso de explorar sin miedo a ser mordido y devorado. Unas orejas que sobresalían lo escaso de entre la melena oscura camuflada por la poca luz que había en ese cuarto, deslumbrantes, sin más, hechas para oír. La unión entre su cuerpo y aquel rostro esculpido  era un cuello bello hecho para besar y recorrer oliendo el perfume que emanaba de su piel. Los pechos de pura porcelana luminiscente, grandes pero sin alimentar el hambre de ansia. El ombligo era el principio del fin, era el prólogo de la locura, un encantamiento como nunca jamás se había visto dormitaba dentro, una vez cruzaras esta frontera ya no había vuelta atrás, tu mundo cambiaba.

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Desde mi ventana

Desde mi ventana observo venus, un punto brillante, insignificante, diminuto. Hace que me sienta minúsculo en este planeta, alguien mas, del montón, un grano de arena mas en un inmenso desierto sin vida, sin metas que conseguir, incapaz de moverme si no  es por el viento que me impulsa a su antojo en una dirección y en otra. Choco y vuelvo a chocar con mas granos de arena sin encontrar un sitio, el sitio perfecto para que así el viento me deje tranquilo y por fin conozca ese grano que tanto ansió, con el que pasar el resto de mi inerte vida. Me siento como un preso recién fugado de alguna cárcel en la que alguna vez fui injustamente encerrado, incapaz de hacer nada para demostrar mi inocencia, sometido al aislamiento de paredes grises, agrietadas, descolchadas y comida nauseabunda, sin contacto humano, sin la luz del amanecer abarrotada de vida, sin la luz del anochecer cargada de sentimientos, de afecto, de contacto físico humano. Desde mi ventana veo Venus, desde mi ventana me hacen creer que diviso un punto de luz en una noche perfectamente dibujada en un tapiz vacío, lleno de barrotes cada vez más oxidados por la lluvia y deteriorados por el tiempo. Desde mi ventana ya no veo Venus, ya no veo libertad, solo veo mi rostro envejeciendo y la puerta cerrada.

Verdadero – Falso

Me arrancaste la piel con solo tocarme, me robaste el silencio con un mínimo roce de de tus labios, me entregaste a la locura con el sonido de tus palabras, me desgarraste el corazón con un grito de pasión. Mercenario y esclavo utilizándonos  según los intereses meramente sexuales, la compasión la dejamos a medio camino de la cama, con la ropa arrancada con brutalidad haciendo que tus uñas rasgaran parte de mi cuerpo dejando un rastro de sangre hasta la habitación. Los gritos aumentaron con el transcurso de los minutos, las lágrimas desbordadas empapaban las sábanas mezclándose con nuestro propio sudor. Tus ojos clavados en los míos, tus piernas rodeando mi cintura, tu carne junto a la mía  tu boca, mi boca.
Todavía no soy plenamente consciente de si la  ficción superó la realidad, pero de lo que estoy plenamente seguro es que las cicatrices producidas por el desgarro de mi piel siguen y se realzan con la luz del amanecer.

 

Capítulos

Era una noche cálida con muchas horas por delante para disfrutar los minutos siguientes, el bullicio de la gente a mí alrededor era ensordecedor, desconocidos se cruzaban en la oscuridad, las palabras brotaban con la misma facilidad de una flor silvestre.
El alcohol ingerido se desplazaba amigablemente poco a poco por mí garganta, el sabor dulce se quedaba escasos instantes en mí paladar para así disfrutar del elixir venenoso.

La incomodidad de la compañía tan placentera en el pasado se iba diluyendo poco a poco a cada trago, a cada mirada cruzada con una nueva estrella que lucía en el firmamento.

La espontaneidad de mí persona, unido a un temor venido a menos hacía más fácil el contacto verbal. Allí sentado, en la arena empezó todo, era el principio de una história con un final escrito, pero todavía faltan capítulos que escribir, lágrimas que derramar, risas que presentar, sentimientos que aflorar.
Solamente fueron unas horas las que pude contemplar con mis ojos aquel astro nuevo, la luz de la luna reflejada en sus ojos te hipnotizaba, la calidez de sus palabras te abrazaban, el sonido de su risa te contiagaba. En esas horas en las que pude apreciar su compañía me sentía un privilegiado, me costaba apartar la vista y concentrarme en el resto de la gente. Si me hubiera dado un solo minuto para contemplarla el resto de la noche nos hubiera sobrado para saber que la historia había que acabarla. Ahora, pasado el tiempo, la luz de aquella estrella se hace más luminosa con el paso de los días, tengo otra oportunidad, una y posiblemente la última para escribir la historia y continuarla.

 

Palabras

 

Todo comienzo es dulce, lo saboreas como si fuera el primer bocado de tu vida, al introducir ese manjar en tu boca tus sentidos se nublan dejando pasar todas las sensaciones irracionales por tu cuerpo, tus músculos se contraen por la fuerte implosión que se produce dentro de ti, el desenfreno entra sin avisar haciendo que lo racional y lo correcto no exista en tu vida. Te dejas llevar por las sensaciones producidas, por la novedad del momento, por la calidez de la piel ajena en contacto con la gelidez de la tuya. El beso se hace esperar producido por el nerviosismo que habías conseguido olvidar al estar enfrente del sexo opuesto. El momento llega rápido, cortante, dejándote sin aliento, sin tiempo para reaccionar solamente puedes seguir el compas de su boca, el juego que su lengua quiere empezar con la tuya, las caricias son cada vez mas intensas mas fuerte, vuestros cuerpos entran en una batalla limpia en la que no habrá ningún ganador solamente es por el placer de luchar. La intensidad de la noche en vuestras cabezas avanza a la vez que la pasión se apodera del ambiente, los cristales cada vez más opacos hacen que tus ojos no capten la belleza de la noche, que solo te concentres el la belleza humana que se cierne sobre tu cuerpo. Los besos, caricias, abrazos siguen de forma descontrolada a la vez que los minutos pasan en forma de centésimas de segundos. Eran demasiadas las sensaciones que tu cabeza llego a mezclar en tan poco tiempo, la necesidad de otra persona en tu vida apoderada por el miedo a que alguien te acompañe en tu viaje, los días transcurren de forma rápida y alocada, la comodidad se va haciendo hueco en la monotonía, la intensidad acrecienta de manera intensa y tus pensamientos están confusos, el miedo vuelve a ti como si nunca se hubiera ido, resignándose a dejar tu cuerpo. Las palabras que salieron de tu boca conectaron de manera inmediata con las que tus oídos recogían, pero fueron insuficientes, cada uno tenia una percepción distinta de esas palabras.

 

 

Búsqueda

La noche se cierne sobre mi coche, la brisa cálida más propia de una noche de primavera se cuela por la ventanilla acariciando mi rostro todavía despierto, la música y sus vibraciones se cuelan por mi piel y erizan mi pelo. A cada calda de mi cigarro mas me introduzco en mi subconsciente, el humo producido por el mismo dibuja figuras en el interior de mi coche haciendo que me introduzca en un sueño ligero pero armónico.

Miro al horizonte y veo las luces de la civilización mientras yo oculto tras la oscuridad intento alejarme de ella, de huir. Son varias las sensaciones que circulan por mi cuerpo y los pensamientos que divagan por mi cabeza, mi mente poco a poco se va alejando de la realidad, de la noche y se va vaciando. El tiempo no existe en este momento, a cada minuto que transcurre entre el metal azul de mi coche me desvanezco, una parte de mi se escapa de mi cuerpo flotando, evaporizándose hacia el exterior, hacia el cielo. Intento comprender esta sensación que hacia tiempo que no sentía y experimentaba, me dejo llevar, no hay ningún guía en este trayecto, ya lo conozco pero hacia tiempo que no lo transitaba. El cigarro se consume al igual que el tiempo, se acerca el final, lo presiento, la comodidad del momento, la calidez del instante me hacen aferrarme mas a esta sensación que hacia tiempo que necesitaba, me he encontrado a mi mismo. Una  luz destella a mi izquierda, el fogonazo se introduce e impacta contra mi rostro escondido en la noche, la luz es tan fuerte que mis parpados se ven obligados a abrirse. Se aproxima un coche, caigo de nuevo en mi cuerpo, flotando, deslizándome de forma suave y armónica, pongo en marcha el motor y acelero.

Reencuentro

 

Todo comienza en el momento en que un recuerdo es revivido a la perfección por tu cabeza, ese instante en el que tu, tu cuerpo y tu mente estáis completamente idos de la realidad, en que eres un ente, solamente estas ahí de forma física no espiritual. Ese recuerdo llega como una luz, un fogonazo, sin avisar si quiera, pero lo hace con tanta fuerza que te trastoca entero llegando a hacer que pierdas todo coherencia que habita en ti. No se si será las sensaciones positivas que guardas, los sentimientos que puedes llegar a sentir o que directamente confundes. Las risas, las caricias, los besos, o simplemente aquellos buenos momentos que pasaste. Da igual que es lo que sea, lo importante es que ese recuerdo se ha instalado de forma ilegal y sin avisar en tu cabeza.

El reencuentro es como esperabas, feliz, cálido, amigable, como siempre fue su presencia junto a ti. Todo transcurre de manera tan natural que no parece que los minutos, horas, días o incluso meses hallan pasado entre vosotros dos. Todo sigue igual, no hay nada diferente que haya cambiado en vuestra situación. Los pensamientos vienen y van intercalados de dudas, muchas dudas, no sabes si reaccionar de la forma en que tus instintos te lo piden a gritos, no sabes si harías lo correcto o no, tu conjunto entero esta de acuerdo como pocas veces pasa en la vida, pero te estas quieto, no quieres estropear aquello que ya estropeaste.

Puede que sea el miedo a aventurarse en un una historia narrada por ti, con dos protagonistas elegidos al azar de casualidad en una noche de otoño, o directamente la cobardía que te reconcome por dentro, el hecho de aferrarte a una persona y dejar de pensar libremente, que tus impulsos se instalen de manera definitiva o por lo menos temporal, de seguir un camino por el cual circulabas solo escogiendo aquellas salidas que mas te gustaban. Son muchas las preguntas a la cobardía, al miedo, pero solo hay una correcta y solo la sabes tú, pero piénsala con cuidado y tranquilidad ya que va a ser tu elección.

 

No dejes que esos recuerdos se vayan nunca de tu cabeza, significan algo especial.