Luz

Desde que me despertaron de mi letargo, desde el primer latido de mi corazón, desde la primera bocanada de oxigeno, desde el primer contacto con tu piel, desde el primer beso en mi frente, desde que mis músculos se desentumecieron, desde que mis ojos sintieron el atisbo de la luz, desde mi primer llanto, mi alma quedo ligada instantáneamente a la tuya.

Han pasado ya muchos años, pero TU presencia siempre ha sido notable en mi vida, como protagonista que has sido, pero muchas veces oculta en mi sombra, a la espera del momento idóneo para salir a escena, pero siempre dejando que siguiera mi propio sendero aunque ese camino no fuera el correcto, aunque tuviera que tropezarme con los baches producidos por el desnivel del mismo, aunque no siguiera las señales luminosas claramente evidentes, aunque mis acompañantes en el viaje no fueran los mas aconsejables, TU, siempre has estado cuidando de mi.

Muchas veces han sido los que mi impulsos demasiado alocados han desobedecido tus sabios consejos, pero aun así, TU seguiste siendo fuerte para mantenerte a mi lado, para arroparme en las noches mas gélidas, para abrazarme cuando mi alma se sentía desamparada, para aconsejarme cuando mas lo necesitaba, para conseguir que esbozara una tímida sonrisa en los momentos mas desolados, TU, fuiste incluso capaz de renunciar a tu fuerza para transmitírmela.

No podría expresar solamente con palabras lo que significas para mi, los adjetivos se quedarían cortos al intentar describirte la importancia de tu presencia en mi vida, eres mas que un amigo, mas que cualquier vinculo que pueda existir.

TU eres la responsable de hacerme ver la LUZ de esta maravillosa vida, que palmo a palmo, paso a paso, metro a metro, estoy recorriendo gracias a ti.

Te quiero…

8 de Febrero de 1959

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