Perdóname

  • Lo sé, te endiento y te comprendo, no te juzgo por ello, pero por favor perdóname.

Perdóname por dejarte en el estrabismo, sabes igual que yo que nunca fue esa mi intención, que las horas del reloj se acumulaban en mi espalda, que los segundos golpeaban continuamente mi cabeza introduciéndose por mi cerebro hasta tal punto que era incapaz de controlar la ira, la rabia y furia, teniéndola que expulsar lejos de ti para no dañarte. Claro que añoraba tu compañía, tu tacto entre mis manos, tu olor, tu peso sobre mi cuerpo, como eras capaz de hacerme olvidar de la vulgaridad de este mundo cruel y así introducirme en un subconsciente de fantasía  y vivir aventuras jamás soñadas, de hacerme reír en los momentos que mi autoestima estaba rozando el suelo, de soltarme una lágrima en el día más feliz, de hacerme pasar las noches más cortas a tu lado, te doy las gracias por todo ello, y por todo eso te pido perdón una vez más. Solo quiero que intentes comprenderme, que nunca deje vacía mi mente de ti, que en cada momento lucido pensaba en ti, pero a la vez estaba demasiado lejos para acudir a ti. Soy consciente de todo y por ello me lamento y no sabes cuánto, solo quiero volver a ti, pasear mi mente fuera de aquí, imaginarme un futuro, pasado o presente, hasta incluso crear nuevas épocas, pero todo ello contigo en mi regazo, arropándome cada noche o simplemente matando cualquier rato libre que tenga.

Por favor, déjame volver a tu lado, cogerte, abrirte y leerte de nuevo.

 

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¿Feliz? Navidad

La Navidad, esa fecha en la que rebosa el cariño, la simpatía, la bondad, donde las calles se visten de gala dejando a un lado los harapos grises de la monotonía. Donde el consumismo se apodera de nosotros intentando llenar vacíos con objetos materiales, esos días en los que desempolvamos el baúl de los misterios y sacamos del fondo las múltiples caras de Mr.Potato cambiando nuestra cara seria, alargada y triste por una amplia sonrisa de oreja a oreja, los ojos el doble de grandes e iluminados. Bendita hipocresía, por favor, déjate puesta tu cara, la de bulldog enfurecido, rebosante de rabia, quítate la carteta de la falsedad y se tú mismo, prefiero eso a que me muestres a una persona completamente desconocida que no volveré a ver hasta dentro de 365 días. En fin, esos días…

 

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Ayúdame

Déjame dibujar sonrisas en las nubes, déjame coser el cielo con la punta de mis dedos, déjame arrancar las estrellas de la noche para que me hagan compañía, déjame pintar la luna de colores, déjame vaciar el mar y caminar sobre el barro, déjame robar el aire, déjame arrancar los colores del paisaje, déjame teñir el atardecer de negro, déjame respirar las mentiras, déjame bañarme con la oscuridad, déjame imaginarme caminos y perderme en ellos, déjame desprenderme de la realidad y ahogarme en el vacío del silencio, déjame encontrarme en el humo, déjame despertarme en la noche y andar hacia ti, déjame ser libre. No me dejes cumplir las fantasías, no me dejes caminar solo, no me dejes imaginar en la soledad, no me dejes nadar en lo surreal, solo déjame tocarte, sentir el contacto de tu piel contra la mía, déjame sentir tu calor, tu sonido, oír tu risa, ver tus ojos, tu silueta en la penumbra, tu mano aferrándome para que no caiga en lo desconocido, déjame oler los olores prohibidos, déjame aferrarme al futuro sin miedo, sácame de mi escondite en esta sociedad, ayúdame a ser libre, pero hazlo a mi lado.

 

La Mente

Hoy, no son mis palabras las que os presento, pero espero que os guste, ya que para mi lo que quieren decirnos se acerca mucho a la realidad.

“Quizá la mayor facultad que posee nuestra mente sea la capacidad de sobrellevar el dolor. El pensamiento clásico nos enseña las cuatro puertas de la mente, por las que cada uno pasa según sus necesidades.
La primera es la puerta del sueño. El sueño nos ofrece un refugio del mundo y de todo su dolor. El sueño marca el paso del tiempo y nos proporciona distancia de las cosas que nos han hecho daño. Cuando una persona resulta herida, suele perder el conocimiento. Y cuando alguien recibe una noticia traumática, suele desvanecerse o desmayarse. Así es como la mente se protege del dolor: pasando por la primera puerta.
La segunda es la puerta del olvido. Algunas heridas son demasiado profundas para curarse, o para curarse demasiado deprisa. Además, muchos recuerdos son dolorosos, y no hay curación posible. El dicho de que “El tiempo todo lo cura” es falso. El tiempo cura la mayoría de las heridas. El resto están escondidas detrás de esa puerta.
La tercera es la puerta de la locura. A veces, la mente recibe un golpe tan brutal que se esconde en la demencia. Puede parecer que eso no sea beneficioso, pero lo es. A veces, la realidad es solo dolor, y para huir de ese dolor, la mente tiene que abandonar la realidad.
La última puerta es la de la muerte. El ultimo recurso. Después de morir, nada puede hacernos daño, o eso nos han enseñado”

Luz

Desde que me despertaron de mi letargo, desde el primer latido de mi corazón, desde la primera bocanada de oxigeno, desde el primer contacto con tu piel, desde el primer beso en mi frente, desde que mis músculos se desentumecieron, desde que mis ojos sintieron el atisbo de la luz, desde mi primer llanto, mi alma quedo ligada instantáneamente a la tuya.

Han pasado ya muchos años, pero TU presencia siempre ha sido notable en mi vida, como protagonista que has sido, pero muchas veces oculta en mi sombra, a la espera del momento idóneo para salir a escena, pero siempre dejando que siguiera mi propio sendero aunque ese camino no fuera el correcto, aunque tuviera que tropezarme con los baches producidos por el desnivel del mismo, aunque no siguiera las señales luminosas claramente evidentes, aunque mis acompañantes en el viaje no fueran los mas aconsejables, TU, siempre has estado cuidando de mi.

Muchas veces han sido los que mi impulsos demasiado alocados han desobedecido tus sabios consejos, pero aun así, TU seguiste siendo fuerte para mantenerte a mi lado, para arroparme en las noches mas gélidas, para abrazarme cuando mi alma se sentía desamparada, para aconsejarme cuando mas lo necesitaba, para conseguir que esbozara una tímida sonrisa en los momentos mas desolados, TU, fuiste incluso capaz de renunciar a tu fuerza para transmitírmela.

No podría expresar solamente con palabras lo que significas para mi, los adjetivos se quedarían cortos al intentar describirte la importancia de tu presencia en mi vida, eres mas que un amigo, mas que cualquier vinculo que pueda existir.

TU eres la responsable de hacerme ver la LUZ de esta maravillosa vida, que palmo a palmo, paso a paso, metro a metro, estoy recorriendo gracias a ti.

Te quiero…

8 de Febrero de 1959

Esperanza

¿Que es la esperanza?

¿Es un sentimiento? ¿Una sensación? ¿Un acontecimiento?

No sabría como describir lo que es la esperanza, solamente algo ineludible que deseamos, un deseo tan fuerte que nos paraliza los sentimientos tan ardientes que circulan por nuestro subconsciente, por nuestro corazón, por nuestra alma.

Esa palabra mágica, que espera el hombre a que se cumpla, nos aferramos como garrapatas que se agarran a la piel a la espera del trago perfecto, de la gota mas deliciosa que hayan probado nunca.

No se si debemos esperar a que se cumplan nuestras esperanzas, puesto que cuanto mas pensamos en ellas, mas nos cegamos de las demás cosas que circulan en nuestra vida, mas nos bloqueamos en un solo pensamiento, dejamos de respirar, de pensar, perdemos el habito de andar, de reaccionar, perdemos el sentido común que nos caracteriza, nos atemoriza pensar en que nunca llegaran a cumplirse.

Si de nosotros dependiera, esa esperanza, se cumpliría, evidentemente, haríamos realidad los deseos mas ardientes, las locuras mas disparatadas, pero, siempre hay un pero, esta vez, tendremos que seguir esperando.

 

Dedicado al esperanzador.

 

Promesas

 

El mundo esta lleno de palabras, palabras a la deriva que nunca llegaran al puerto correspondiente, palabras escritas en papeles deteriorados por la lluvia, el frío, palabras en aceras, plasmadas en paredes, palabras incompletas, palabras escritas en diferentes idiomas, con distinta caligrafía, esas palabras enviadas en un sobre, con su correspondiente remitente, con su sello obligatorio, pero muchas son las que se quedaran flotando, esas palabras a su vez forman frases, frases de odio, de lamento, de felicidad, de amor, de arrepentimiento, frases sin sentido, estas frases no llegaran a su destino por una insignificante razón, nosotros hacemos que se pierdan en la oscuridad.

Dentro de esas palabras que juntas forman frases, encontramos las promesas, aquellas promesas que hacemos y que nos hacen, que siempre esperamos y ansiamos que se cumplan, tanto de su parte como de la nuestra, pero mantener una promesa, es un tanto difícil, hay que tener en cuenta que tipos de promesas es la que pedimos, o la que nos piden, pero cuando las pides tu, es peor aun, al principio nos agobia pensar en ella, por si se cumplirá o no, pero pasado un tiempo nos olvidamos de ella, y de repente llega el miedo al ver que esa promesa no se ha cumplido, porque te das cuenta que aquella promesa a la que aferraste con todo tu ser no se a cumplido, y caes en el recuerdo, en el instante que pediste esa promesa, y te das cuenta que no le pediste a nadie esa promesa.