Resurge

Nos levantamos para volver a caernos, creemos para volver a olvidar, corremos para cansarnos, reímos para después saber llorar, amamos para saber marcharse. Estoy harto de aprender a cada paso que doy en mi vida, harto de saber, de conocer. Solamente quiero dejarme llevar con la brisa de la mañana, deslizarme con las gotas del rocío, ser arrastrado por la marea mientras mis restos chocan contra los acantilados, sin más horizonte que poder ver.

A primera vista lo detestamos, lo odiamos, lo repudiamos, rechazamos, escupimos, insultamos, arrancamos de raíz cualquier sentimiento, desgarramos hasta ver caer la sangre para no volver  a ver, sentir, degustar, mirar, oler lo más primitivo de los instintos humanos. Pero es la propia gravedad de la tierra la que nos indica el camino y caemos en un coma inducido para así intentar que el dolor sea menor, sin resultados solamente nos apuñalan por las espalda mientras las carcajadas desencajadas vuelven a retumbar en el ambiente, penetrando e hiriendo cada órgano hasta hacerlo añicos, ceniza en un cenicero abarrotado de colillas mal apagadas con marcas de carmín, del barato, el de las putas.

Ves la luz, la brisa, el rocio…No sientes, flotas, te dejas llevar de la mano etérea que siempre te acompaña, pero tu no haces preguntas eres demasiado insensato, confiado. La luz cada vez se va haciendo mas brillante, mas fuerte, mas hiriente hasta que al final….Nada, vacío, soledad, tristeza, amargura, desolación, consuelo, lágrimas. Has caído por el acantilado para poder levantarte de nuevo, retar al sol a un pulso de miradas, quemaras tus pupilas por ganar, por recuperar lo que es tuyo, lo que una vez te arrebataron y la oscuridad se quiere quedar.

No.

La vida es tuya, la sonrisa, los besos, el amor, la alegría, el sexo, los abrazos de bienvenida. Su mirada en la noche, en el día, en tu día, en tu vida.

Levántate, lucha, y persigue tus sueños hasta hacerlos realidad, ellos no van a luchar por ti.

resurgir

Para ti.

Para mi.

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La Mente

Hoy, no son mis palabras las que os presento, pero espero que os guste, ya que para mi lo que quieren decirnos se acerca mucho a la realidad.

“Quizá la mayor facultad que posee nuestra mente sea la capacidad de sobrellevar el dolor. El pensamiento clásico nos enseña las cuatro puertas de la mente, por las que cada uno pasa según sus necesidades.
La primera es la puerta del sueño. El sueño nos ofrece un refugio del mundo y de todo su dolor. El sueño marca el paso del tiempo y nos proporciona distancia de las cosas que nos han hecho daño. Cuando una persona resulta herida, suele perder el conocimiento. Y cuando alguien recibe una noticia traumática, suele desvanecerse o desmayarse. Así es como la mente se protege del dolor: pasando por la primera puerta.
La segunda es la puerta del olvido. Algunas heridas son demasiado profundas para curarse, o para curarse demasiado deprisa. Además, muchos recuerdos son dolorosos, y no hay curación posible. El dicho de que “El tiempo todo lo cura” es falso. El tiempo cura la mayoría de las heridas. El resto están escondidas detrás de esa puerta.
La tercera es la puerta de la locura. A veces, la mente recibe un golpe tan brutal que se esconde en la demencia. Puede parecer que eso no sea beneficioso, pero lo es. A veces, la realidad es solo dolor, y para huir de ese dolor, la mente tiene que abandonar la realidad.
La última puerta es la de la muerte. El ultimo recurso. Después de morir, nada puede hacernos daño, o eso nos han enseñado”